Una mirada a las cifras de
Navidad demuestra que no han sido iguales para todos los comercios en el Reino
Unido. Así para tiendas de lujo como John Lewis, diciembre fue un mes
excepcional. En el otro extremo de la escala, es decir, los compradores con
menor poder adquisitivo, se dirigieron a Islandia y a las tiendas de súper
descuento Aldi y Lidl. Según los datos las ventas de Aldi subieron un 18% y las
Lidl e Island alrededor de 11%.Por el contrario las de Argos, cayeron entorno
al 9%.
La crisis económica también
ha golpeado a las tiendas de ropa de fiesta que han vendido menos vestidos
durante la temporada navideña, ya que en lugar de comprar un vestido de cóctel
para una noche, la mujer ha comprado un top brillante que podrá llevar más de
una vez.
En ninguna parte la brecha
entre los ricos y pobres es más evidente que en la caja del supermercado.
Baste
recordar que los hogares que están en la parte superior de la escala
socioeconómica tienen más ahorro y un menor porcentaje de sus gastos se destina
a artículos esenciales como las facturas, los alimentos y combustibles.
Los dueños de los supermercados
han descrito los patrones de gasto a través del mes, con las mayores ventas de
artículos de lujo durante los primeros días en que la gente cobra y terminando
con pequeñas cestas durante la tercera semana.
Las dificultades de los
grupos con ingresos fijos, como es el caso de los pensionistas, se hizo
evidente en las pobres cifras de N Brown, el grupo de compras desde el hogar .Fuentes
de la compañía han indicado que sus clientes, cuya edad media es 57años, estaban
preocupados por la previsible subida de las facturas en enero. Ya que tanto los
precios del gas como la electricidad, han subido cerca del 25% y 15%
respectivamente.
Las ventas minoristas dependen
de la confianza del consumidor, y con el temor al desempleo se producen las
caídas en el gasto. En los dos últimos meses, las encuestas de confianza de
empleo reflejan un incremento del 2% al 16%, en el número de personas que esperan
ser despedidos en el año que viene. Por otro lado tiendas como
Aldi tienen un número creciente de compradores de clase media, pues a pesar de
tener dinero, están siendo más cuidadosos con él.
También los compradores
adinerados de marcas de lujo empiezan a atenerse a un presupuesto auto-impuesto.
Baste como ejemplo Sainsbury, donde las
ventas de su gama alta de productos aumentó un 10%, pero también lo hicieron
las ventas de los ingredientes gama baja.
¬_¬ Supongo que cuando habla de Islandia no se refiere al país si no a los supermercados Iceland, ¿no? http://www.iceland.co.uk/
ResponderEliminarSupone bien
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