Desde aproximadamente el año 1977, España progresivamente
ha ido perdiendo competitividad en la industria. Hemos pasado de estar entre
las diez primeras potencias industriales, a encontrarnos, si se me permite la expresión,
en tercera preferente de los países más desarrollados. Nos ha salvado algo, y
no mucho, el turismo. Con la llegada de la Democracia, y con ella de las
autonomías, se creo una "industria" ficticia que ahora es
insostenible: la de lo publico, mantenida por unos impuestos que asfixian al ciudadano.
y un endeudamiento exterior dispuesto a no seguir adelante con la mentira. En
esa industria publica algunos han entrado por merito y capacidad. Pero (no hay
datos fiables) del número de personas que han entrado por la puerta de atrás
(interinidades por la cara, contrataciones a dedo laborales...) es ingente. La
solución parece clara despedir a todo aquel, no sea funcionario por mérito y
capacidad.
Tendrá Rajoy suficientes apoyos para hacerlo, creo que
no, por lo que todo seguirá como hasta ahora, o mejor dicho, peor.
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